domingo, 26 de marzo de 2017

Consideraciones de la adicción y su tratamiento…

Desde nuestro accionar clínico terapéutico nos proponemos pensar la  problemática de la conducta adictiva y su tratamiento.
Comenzamos por plantear que la conducta adictiva, como patrón de consumo o accionar, refiere a un comportamiento que se torna habitual en el individuo con el objetivo de buscar o generar un placer inmediato que tiene resultados negativos y dañinos para la salud, física, emocional, conductas sociales y/o psíquica. Generalmente la persona con problema de adicción niega o no reconoce estas consecuencias.
Si pensamos qué es lo que provoca o genera la adicción, la establecemos como una enfermedad de múltiples causas, y que será progresiva, complicando la vida social y de relacionamiento de la persona, con su familia y amigos.
La adicción es una enfermedad que tomada como tal, puede ser abordada con tratamiento, donde el enfermo y su familia necesitan colaboración, aceptación de la problemática y continuidad en los tratamientos. Así pensamos a la adicción con el curso de cualquier otra enfermedad donde poco a poco se intensifica, se complica y avanza el consumo y la dependencia, así además se pierden vínculos, se deterioran relaciones, más todas las consecuencias físicas, emocionales, psíquicas y orgánicas.
El abordaje psicológico y terapéutico de esta problemática implica considerar la valoración psicológica previa para el conocimiento de las características de la personalidad, que es un factor fundamental en el establecimiento de la estrategia terapéutica a seguir, ya que las mismas serán las que guían las conductas y la manera de comportarse del adicto, así como entre otras cosas, la manera de relacionarse y aceptar la enfermedad como problema inmanejable por mera voluntad.
Este tratamiento busca analizar el vínculo y relacionamiento con la sustancia, para ayudar a la persona a establecer otros objetivos en su vida y otros estímulos.
Nuestro marco de asistencia consta del establecimiento de un tratamiento ambulatorio, en el marco terapéutico y de acompañamiento familiar, considerando fundamental el apoyo familiar y de vínculos de sostén. Comenzando el mismo con el acercamiento de la persona a la consulta, buscamos un buen relacionamiento, que se sienta a gusto y acepte iniciar el tratamiento.
Continuamos con la realización de la etapa psicodiagnóstica, donde trabajaremos en entrevistas de evaluación y planteo de las estrategias a seguir. A partir de aquí, se establece la frecuencia con la cual se asiste a la terapia con psicólogo, la modalidad de abordaje familiar con los encuentros pertinentes y el acercamiento a grupos de apoyo terapéutico para el adicto en caso de ser necesarios. Es fundamental a nivel terapéutico abordar la autovaloración personal, las afectaciones emocionales que llevan a los problemas de autoestima y  colaborar en el control de los impulsos, entre otras cosas…
Apuntamos a generar un ambiente cómodo y de adherencia para la persona en tratamiento que le propicie las herramientas para avanzar en sus relaciones interpersonales, conformar nuevos proyectos de vida donde se sienta autónomo y capaz y logremos cambios en su vida social y de inserción sociolaboral. El camino de gratificación por otros medios, donde los logros comienzan a aparecer, incentiva a la continuidad del proceso de tratamiento, planteando que este no termina en la remisión de síntomas o de un periodo de no consumo, sino que es parte de una forma diferente de vida para el adicto y su entorno.

Lic. Daniela Muñiz…                     Psicóloga Clínica          098592791

sábado, 6 de agosto de 2016

Ansiedad sana y patológica: sentimientos al momento de conducir…



Ansiedad sana y patológica: sentimientos al momento de conducir…

Comencemos por pensar la definición de ansiedad como una reacción normal que tiene nuestro cuerpo, ante diferentes circunstancias de exposición a cambios externos e internos, pero en momentos nuestros niveles de ansiedad se disparan a un punto insano y dañino. Abordemos los problemas de ansiedad que afectan puntualmente a la hora de querer aprender a conducir, al momento de tener que salir a la calle o a quienes conducen bajo el efecto del nerviosismo siendo un riesgo propio y para otros.

Lic. Daniela Muñiz González

Psicóloga Clínica CJP 104320

Atención Clínica: Avda. Artigas 569 Las Piedras.

098592791

Mail: licdanielamuniz@gmail.com

Como decíamos anteriormente la ansiedad es una reacción que se da en todas las personas, la pensamos entonces como necesaria y es parte de otras emociones con las que vivimos a diario, como puede ser la angustia, el miedo o preocupaciones…. Así vamos comprendiendo que tener estos sentimientos estará vinculado a lo que sentimos por nuestras experiencias de vida y nuestra historia. 
Al sentir ansiedad intentamos alejarnos de nuestra exposición a lo que lo provoca, generando la imposibilidad de hacer determinadas cosas, entre ellas conducir. Pero no es siempre esta conducta es garantía de acabar con nuestra ansiedad,, así es necesario comprender el origen de la misma, mucho más profundo y personal.  
Nos referimos puntualmente al estado de ansiedad que se genera en la conducción vehicular como temática compleja, considerando que incide en la vida de las personas y que tiene que ser comprendido por profesionales en un ambiente de contención clínica y consulta psicológica.  Intentemos diferenciar los niveles de ansiedad para comprender qué hacer, considerando las situaciones que dan paso al inicio de este trastorno….

Lo primero que planteamos es poder diferenciar el nivel de la ansiedad, porque sentir miedo o tensión es algo habitual en varias situaciones nuevas, incluso al comenzar a manejar un vehículo, lo cual no tiene por qué terminar en un episodio de ansiedad que la persona no pueda controlar. Ahora, si este nivel de ansiedad llega a un nerviosismo generalizado de agitación corporal y síntomas físicos, es importante tener otra mirada de las cosas para tratar lo que provoca este estado.
Pensamos estar frente a un problema cuando las emociones  y entre ellas la ansiedad, se sucede en situaciones en que no podemos adecuar nuestro comportamiento y los síntomas físicos aparecen. En el momento se considera que la exigencia o la exposición a lo que nos genera el miedo, en este caso la conducción, es la manera de superar el temor y los síntomas, cuando lo que estamos haciendo, es no aceptando la ansiedad como componente de nuestros sentimientos. La falta de aceptación se convierte en un obstáculo para nuestro comportamiento porque generamos respuestas que continúan activando nuestra ansiedad y por tanto aumentando nuestro temor y sintomatología. Nuestro pensamiento se encuentra acelerado y así nuestro cuerpo se tensiona, la respiración se acelera y comienza la agitación, aumentando poco a poco nuestra emoción negativa, y el monto de ansiedad.
Tenemos así una respuesta orgánica y todo un comportamiento físico que es lo que se expone, dejándonos la idea que son los elementos del cuerpo que tenemos que poder controlar, cuando la raíz de la situación de ansiedad se ha ocasionado en registros más profundos de nuestra personalidad, es decir, de nuestra manera de pensar, sentir y ser.
La apertura de un espacio de consulta clínica, contención y análisis es una propuesta de abordaje donde viabilizamos por medio de la palabra como conductor de nuestros sentimientos, para realizar el camino inverso de nuestros puntos de ansiedad.
Proponemos la apertura de un espacio de comprensión y análisis para la orientación en situaciones de ansiedad, la solicitud de acompañamiento psicológico como espacio de sostén….


Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga Clínica
CJP 104320
098592791

licdanielamuniz@gmail.com

lunes, 16 de mayo de 2016

Fibromialgia y tratamiento psicológico:


 El objetivo de este corto artículo es hacer una aproximación a una de las enfermedades que estamos recibiendo cada vez con más frecuencia en la clínica y es la Fibromialgia. Porque ubicados como psicólogos clínicos con un encuadre de trabajo psicoanalítico, sabemos que tenemos en marcha una herramienta eficaz en el tratamiento de esta enfermedad de tan difícil remisión.
 Esta enfermedad ha ido adquiriendo importancia últimamente, si bien la medicina aùn no describe claramente su etiología, la podemos describir como un dolor crónico y generalizado de todo el cuerpo, es un dolor continuo, que se acompaña además de palpación, fatiga y alteraciones en el sueño. Los pacientes sienten rigidez en sus extremidades, dolores de cabeza recurrentes, y se presenta con la  depresión y ansiedad.
Estamos frente a una dolencia invalidante, de origen aun estudiado pero que sabemos que por medio del discurso como técnica psicoanalítica podemos elaborar los elementos inconscientes que tiene detrás. Son coincidentes en estos pacientes las situaciones traumáticas y elementos psicoemocionales de sufrimiento no elaborados.

Se plantea un abordaje coordinado de la Fibromialgia donde podamos hacer consciente al paciente de su enfermedad, comenzar un  tratamiento farmacológico, la realización de ejercicio físico y el tratamiento psicológico en un proceso terapèutico. La clínica psicoanalítica nos da las herramientas para elaborar elementos no presentes en la conciencia de quienes sufren esta enfermedad pero que sin están relacionados con la elaboración de una sintomatología paralizante, dolorosa y de sufrimiento constante. La creación de un espacio de contención, de escucha y acompañamiento nos posibilita una manera de hacer frente a esta complicada conformación psíquica, física y emocional como lo es la Fibromialgia…
Lic. Daniela Muñiz
Psicòloga Clìnica 
098592791

lunes, 29 de septiembre de 2014

Comunicación entre padres e hijos…

El diálogo, la comunicación y el intercambio es fundamental en todas las relaciones humanas e interpersonales, pero más aún entre la familia. Hablar con otro tiene como impulso lo que sentimos, entre otras cosas.
Establecer contacto con los demás, nos permite recibir y dar información, nos permite expresarnos, comprender qué sentimos comunicar nuestros pensamientos e ideas y también decodificar quienes somos, por eso es tan importante en la etapa infantil. Nos  vinculamos con nuestros niños a través del afecto y la empatía.
La comunicación en la familia es parte del compañerismo, del intercambio y de la preocupación por cada miembro de ella, refleja un ambiente de unión y afecto. Cuando hablamos de la infancia, saber que la comunicación entre padres e hijos está presente nos permite también pensar en un respeto mutuo y en los valores que se están sosteniendo, para establecer las bases solidas de buenas relaciones intrafamiliares que el niño llevara como modelo a las relaciones por fuera de su hogar.
Hasta aquí rescatamos lo importante de las comunicaciones y el intercambio pero no dejamos de decir que no es tarea fácil, los consejos diarios, muchas veces establecer normas donde los hijos no están de acuerdo, tiene que ser parte de las dificultades pero no imposibilitar la conformación de un clima adecuado de fácil comunicación y respeto. Los padres introducen en el seno familiar los mecanismos de base que nos sirvan para que la comunicación sea necesaria, fluida y disfrutable, para lo cual saber escuchar, dar espacio de expresión y sobre todo comprender a su hijo es el desafío. Así facilitar la confianza entre los miembros del grupo familiar, y sobre todo aprender juntos que compartir y apoyarse son los momentos que hacen a los lazos de amor…

Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga
CJP 104320

098592791 / 094947244

viernes, 30 de mayo de 2014

¿Por qué es importante la lectura de cuentos????


 Leer un cuento es una actividad sencilla y divertida, que además les gusta mucho a los niños y que nos ayuda en varias cosas en el desarrollo.
Tanto educadoras, maestras, padres y todos quienes estamos con niños tenemos que saber que la lectura es fundamental para potenciar su desarrollo y además nos acerca al niño y disfrutamos juntos.
Si leemos desde chiquitos les enseñamos las ganas por estudiar, sabrán de forma más fácil encontrar el camino para la lectura cuando tengan que aprender ellos mismos.
Queremos que cada niño tenga a los libros como sus compañeros para pensar, aprender y comunicarse.

BENEFICIOS DE LOS CUENTOS:
Leyendo llevamos adelante el desarrollo tanto intelectual y de comprensión del niño como emocional y de relacionamiento.
Los cuentos, historia y fábulas:
-       Aumentan el interés del niño por la lectura y el dibujo y así después por el aprendizaje todo.
-       Ayuda desarrollar su capacidad para comprender y pensar.
-       Fomenta el desarrollo de su lenguaje y ayuda a que su vocabulario sea más amplio.
-       Mejora su concentración
-       Ayuda a desarrollar la memoria
-       El niño disfruta , comparte y entiende mensaje por medio de la historia que se le cuenta
-       Con las historias encontramos soluciones a los problemas y ellos se explican las cosas que quieren saber.
-       Aumenta su autoestima
-       Aprenden a escuchar y a atender.
-       Potencian el diálogo y comparten con compañeros o con el adulto.
-       Se sienten bien de que alguien quiera hacer algo para ellos.

Recordemos que los niños que son muy chiquitos todavía no diferencian que es un cuento y que es real, por lo que cada historia es una herramienta que tenemos para explicarles cosas de nuestra familia, de la casa, de lo que pregunten, de lo que tenemos que enseñar a cada edad y los personales del cuento son nuestros amigos para trasmitir el mensaje…

Lic. Daniela Muñiz 
Psicóloga 

sábado, 29 de marzo de 2014

Período de Adaptación en los centros de educación inicial...

¿A qué referimos con la adaptación al jardín?

La adaptación al centro de educación inicial es un proceso paulatino que comienza con la llegada del niño al jardín maternal o de infantes.

El Jardín Maternal o de Infantes, suele ser el primer lugar que tiene el niño por fuera de su familia, generalmente es donde se da la separación de los padres por primera vez y por eso es importante adaptar al niño y adaptarnos a él.
Cada niño tiene su manera de sentir, de vivir la llegada al jardín y tiene una realidad familiar y social, por lo tanto no podemos establecer los tiempos de antemano con cada uno de ellos.

El período de adaptación es un momento lleno de emociones para los niños, de miedos de ansiedades y de ganas, es un proceso que se da en forma gradual y que no será lineal puede tener avances y retrocesos, así que tanto maestras como familia a tener paciencia y solo acompañar al niño sin sentir que todo se desvanece si en algún momento el niño no quiere ir, no se siente a gusto, todo se establecerá con mayor o menos tiempo para cada niño.

Período de adaptación;

Se realiza porque es algo totalmente nuevo para el niño y se da en sus primeros momentos, meses o años de vida, en un momento donde le niño necesita sentir que todo está bien y que tiene todo bajo control. Se trabaja desde el lugar en ir desprendiendo poco a poco al niño de sus padres, de sus cuidadores y de su ambiente más próximo para que pueda quedarse con la maestra y/o educadora, con sus compañeros y en un lugar que no es su casa.

Poco a poco el niño va encontrando un lugar donde desarrollar su juego, donde conoce amigos, de su edad, se relaciona con otros niños y con otros adultos, crece acompañado, comparte y disfruta.

Es fundamental darle tiempo para eso, sin presionarlo sino brindándole confianza y apoyando sus cambios y crecimiento. Así que también tiene que ver mucho con los sentimientos de los papás, la adaptación es del niño y también de toda la familia.

El comienzo del jardín es un desprendimiento para el niño de sus cosas más conocidas y cotidianas, sus padres o cuidadores, su lugar, su hogar y sus cosas. Es dejarlo por un período de tiempo a cuidado de un extraño todavía para él y en un lugar nuevo. El mundo cambia totalmente para el niño y para la familia a partir de los primeros desprendimientos. Los padres disponen de otros tiempos y también de otras opiniones en cuanto al cuidado y crecimiento de su hijo/a.

Lo primero y fundamental es que tengamos confianza de donde estará nuestro niño y también de las personas que estarán a cargo de él o ella.
Porque si tenemos la tranquilidad que nuestro hijo estará cuidado, bien estimulado, que será comprendido y que estará en un espacio seguro, podremos continuar nuestra vida en ese rato, así como sentirnos a gustos por nuestro rol como padres o encargados de ese niño.

Modalidad de adaptación:

Depende del jardín.
Consiste en la primera semana de concurrencia.
Se realiza la entrada del niño al centro acompañado del adulto para que confíe donde quedará, se le da a conocer el lugar, ingresando a la hora que lo realizará luego. Luego que conocen el lugar y a las personas que trabajan en él, se arma una dinámica de presentación que depende de cada educadora. Comenzamos con un tiempo no mayor a la hora de duración.
Pasado estos días se va extendiendo el tiempo hasta llegar a cubrir el horario normal en el que asistirá el niño.


La maestra y educadora serán las encargadas de establecer este funcionamiento de la institución, trasmitir tranquilidad, guiar a los padres en el funcionamiento y crear un buen relacionamiento con cada uno de los niños y las familias.

Es importante aclarar que una cosa es lo dispuesto por el lugar y la forma más adecuada para la adaptación del niño y otra cosa es cada niño, porque el periodo de adaptación es singular, puede durar más o menos jornadas establecidas, así la educadora será la encargada de ver cada situación y supervisar cada proceso, poder comunicar a los otros técnicos y a la familia si existe algún problema.

Y recordar que la adaptación involucra a todos: docentes, equipo técnico del lugar, niños, familia e institución. Cada chico es único y diferente del resto.

¿Qué genera en el niño y la familia, esta etapa?

Ansiedades: tanto en los niños como en los adultos están pendientes de cómo será y están con ganas de tener ya las cosas establecidas y resueltas.

Inseguridades: Suele pasar que a menor edad del bebé o niño, mayores inseguridades, en cuanto a si será bien cuidado, comprendido, asistido y principalmente no dañado.

Entusiasmo: las ganas de estar en un lugar con amigos y para la familia de verlo crecer, disfrutar y compartir.

Crecimiento: Tanto los niños como las familias enfrentan un periodo donde crecen, los niños desde todos los aspectos, maduran, crecen emocionalmente y también en su desarrollo y las familias maduran en cuanto a la relación con ese niño que esta siendo cada vez más grande e independiente.
Enojo: muchas veces el niño esta desconforme por lo menos al principio de estar ahí, no quiere cambiar su rutina, alejarse de su familia y se enoja, llora, grita o se cohíbe.

¿Cuándo un niño está adaptado al jardín"?

- Cuando poco a poco el niño baja su llanto y angustia. No será de un día para el otro pero vemos que no rechaza el lugar ni quienes están a su cuidado.

-Logra distanciarse de su madre y familia con la seguridad que volverán por él.

-Cuando el niño acepta quedarse, comprende que es una decisión de sus adultos responsables y que no tiene nada que temer.

-Cuando se lo ve tranquilo, integrado y disfrutando de las actividades que se le ofrecen.

-Cuando se lo nota distendido y continúa con su correcta alimentación y descanso pautados.

-No esta ansioso ni al momento de la entrada ni previo a la salida

-Cuando observamos la presencia de una sonrisa, sin exceso de ansiedad.


Este trabajo pretende dar herramientas a cada familia sobre este período tan importante en la vida de cada niño... frente a cualquier duda o consulta estamos a las órdenes!

   Lic. Daniela Muñiz
      Psicóloga
098592791 / 094947244


domingo, 27 de octubre de 2013

Afrontar las pérdidas y muerte en la infancia;

Nos ubicamos en la situación de perdida en general, es decir la ausencia de algo o alguien importante, con un lazo afectivo para el niño que por circunstancias previstas o inesperadas deja de estar. En los niños de edad preescolar el problema que se presenta es, que consideran a la muerte como algo que puede modificarse, sería un sentimiento así como, quién ha muerto volverá a cenar conmigo como todos los días.
Considerar la muerte como algo variable y no tener la capacidad de comprender el concepto de irreversibilidad es una característica de los niños en la primera infancia. No asimilan que sea algo fijo, puede pasar que fallecida la persona querida el niño comente que si mañana va a venir.
Los niños más pequeños consideran a la muerte un estado temporal como el dormir o marcharse, y es en la etapa de entre los 5-7 años que se establece el concepto de muerte, aunque aún "rudimentario".

Es importante considerar que el resto del entorno y seres queridos están también de duelo, lo cual hace que estar pendiente del niño y sus sentimientos  en estos momentos sea tarea difícil emocionalmente. El ambiente familiar está afectado se encontrará tocado, pero debemos intentar que el cuidado y las atenciones del niño no se vean alterados.

En general los niños necesitan que se les participe del problema brindándoles información correcta y sencilla, que deberá ser acompañada de apoyo emocional, tal como seguridad y comprensión para afrontar la pérdida.

POSIBLES REACCIONES DEL NIÑO ANTE LA PÉRDIDA;
-        El niño puede intentar mostrar que nada le ocurre, hacerse el fuerte y que no le duele, comportamiento que tiene que ser pasajero para que no se convierta en un problema a futuro.
-        Puede pasar que el niño niegue la muerte y esto es que no asimile totalmente la pérdida.
-        Las reacciones del niño más observadas ante la muerte son la expresión brusca del dolor por medio de su comportamiento de rabia, reacciones violentas, irritabilidad, o como pesadillas. No puede controlar las emociones que está experimentando, puede incluso parecer muy enojado con el resto de la familia.
-        Puede mostrar un retroceso, en su proceso de desarrollo, empieza a hacer cosas que ya había superado, se orina, pide chupete, porque necesita llamar la atención y ser protegido.
-        Incapacidad para quedarse solo, provocándole un miedo intenso para relacionarse con compañeros, puede aislarse, no jugar, se deteriora su rendimiento o no quiere ir al colegio.
-        Puede tener variaciones en su apetito, o dificultades para ingerir cualquier alimento.
-        Hay casos más extremos donde el niño quiere irse con el fallecido, porque no consigue pasar el duelo.

COMO ACTUAR ANTE LA PÉRDIDA;
          Los padres deben de estar conscientes de cuáles son las reacciones esperadas y cuales los comportamientos que pasan de lo que es el proceso de duelo, para consultar a un profesional. Es esperado que pasadas algunas semanas de la muerte, el niño sienta una tristeza profunda o que crean que el ser querido continúa vivo, pero consideremos los tiempos de los comportamientos que expresábamos, porque negar el hecho o evitar mostrar lo que se siente, a largo plazo son problemas importantes.

- Es recomendable que el niño asista a los actos velatorios, sin ser obligado, ni presionado, pero si compartir con él el hecho.
- No evites sus preguntas, siempre es bueno responder las preguntas que tenga el niño, una forma puede ser leer historias donde signifique lo que pasa.
- Dale respuestas breves y sencillas, Los niños de corta edad no pueden manejar mucha información, por lo que es necesario explicar la muerte sin inventar historias, dejarle lo más clara posible la situación.
- Dale razones sencillas, explicar las causas en forma clara y separar la posibilidad que algo pueda sucederle a él o ella.
- Muestra tus sentimientos, es importante no mostrar ni una postura de tristeza exagerada pero tampoco  ocultar el malestar, contarle que los adultos también lloran y que esto tanto como a él, te pone mal. Los niños perciben claramente el cambio de humor de sus padres y es muy feo para él sentir que se lo ocultas.
- Evita eufemismos, no decir frases que el niño aún no tiene la capacidad de comprender, porque el niño puede referirlas a sí mismo, generarle miedos o no entender lo que quieres explicarle.
 - Ten cuidado cuando hables de Dios y del cielo, sin cuestionar las creencias religiosas de cada grupo familiar, hay que saber que decir que el niño pueda comprender.
- Dale seguridad, la creencia de los niños de corta edad de que el mundo gira en torno a ellos, les puede hacer sentir que ellos generar la ausencia, por lo que hay que ser claros en que no tiene nada que ver con ellos.
- Ten en cuenta que el tema surgirá repetidamente, las preguntas pueden reiterarse y hay que estar preparado para responder y aclarar todo porque la idea de permanencia de la muerte es difícil.
- Recuerda al fallecido, Los niños necesitan mostrar lo que sienten y significarlo en comportamientos, dependerá de la familia y creencia pero no ocultar la ausencia de la persona o mucho menos esforzarse para no nombrarlo, por medio de dibujos, cuentos o como cada uno pueda ayuda a elaborar lo que esa experiencia dejó.
- No le restes importancia a la muerte de una mascota. Éste es el primer contacto de muchos niños con la muerte y puede ser un evento muy trágico para ellos.
- No abandones la rutina, porque ésta da sensación de seguridad. Continuar asistiendo a sus actividades, seguir con sus horarios y verte que todo continúa.
- No intenten ser perfectos, Si estás muy triste por una muerte reciente, no siempre podrás responder todas las preguntas, pide ayuda y recuerda que cuanto más te ayudes a ti misma a procesar tu pérdida, mejor preparada estarás para ayudar a tu hijo, ahora y más adelante.

Una vez que el niño acepta la muerte, es normal que manifieste su tristeza, a veces en momentos inesperados, es importante acompañarlo, permitirle expresarse y no minimizar lo que le pasa.
Si la persona muerta era esencial para la estabilidad del mundo del niño, la ira es una reacción natural. Esta ira se puede manifestar en juegos violentos, pesadillas, irritabilidad o en una variedad de otros comportamientos. A menudo el niño se mostrará con enojo hacia los miembros sobrevivientes de la familia.

No dejes de consultar si frente a toda esta etapa algo crees que puede dañar a tu hijo, o si necesitas una orientación tanto para ayudarlo como para ayudarte…


Lic. Daniela Muñiz

Psicóloga