En este espacio nos interesa dirigirnos a quienes tienen la necesidad de conformar un espacio propio para el pensamiento y análisis personal. el trascurso de la vida nos genera momentos de necesidad de un espacio de acompañamiento y análisis de las circunstancias de nuestra vida. Los cambios, pérdidas, emprendimientos y proyectos personales entre otros, son circunstancia que a todos nos atraviesa en alguna etapa...
Tener un lugar que la confiabilidad y el compromiso son los motores para el encuentro, la palabra el medio de expresión emocional para el intercambio.
En Espacio Abierto consideramos que tener una lugar de sostén psicoemocional es una oportunidad y derecho que puede ser necesario.
Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga Clínica
098592791
viernes, 3 de noviembre de 2017
domingo, 26 de marzo de 2017
Consideraciones de la adicción y su tratamiento…
Desde nuestro accionar clínico
terapéutico nos proponemos pensar la
problemática de la conducta adictiva y su tratamiento.
Comenzamos por plantear que la
conducta adictiva, como patrón de consumo o accionar, refiere a un
comportamiento que se torna habitual en el individuo con el objetivo de buscar
o generar un placer inmediato que tiene resultados negativos y dañinos para la
salud, física, emocional, conductas sociales y/o psíquica. Generalmente la
persona con problema de adicción niega o no reconoce estas consecuencias.
Si pensamos qué es lo que
provoca o genera la adicción, la establecemos como una enfermedad de múltiples
causas, y que será progresiva, complicando la vida social y de relacionamiento
de la persona, con su familia y amigos.
La adicción es una enfermedad
que tomada como tal, puede ser abordada con tratamiento, donde el enfermo y su familia
necesitan colaboración, aceptación de la problemática y continuidad en los
tratamientos. Así pensamos a la adicción con el curso de cualquier otra
enfermedad donde poco a poco se intensifica, se complica y avanza el consumo y
la dependencia, así además se pierden vínculos, se deterioran relaciones, más
todas las consecuencias físicas, emocionales, psíquicas y orgánicas.
El abordaje psicológico y
terapéutico de esta problemática implica considerar la valoración
psicológica previa para el conocimiento de las características de la
personalidad, que es un factor fundamental en el establecimiento de la
estrategia terapéutica a seguir, ya que las mismas serán las que guían las
conductas y la manera de comportarse del adicto, así como entre otras cosas, la
manera de relacionarse y aceptar la enfermedad como problema inmanejable por
mera voluntad.
Este tratamiento busca analizar el vínculo y relacionamiento con la
sustancia, para ayudar a la persona a establecer otros objetivos en su vida y
otros estímulos.
Nuestro marco de asistencia consta del establecimiento de un tratamiento
ambulatorio, en el marco terapéutico y de acompañamiento familiar, considerando
fundamental el apoyo familiar y de vínculos de sostén. Comenzando el mismo con
el acercamiento de la persona a la consulta, buscamos un buen relacionamiento,
que se sienta a gusto y acepte iniciar el tratamiento.
Continuamos con la realización de la etapa psicodiagnóstica, donde
trabajaremos en entrevistas de evaluación y planteo de las estrategias a
seguir. A partir de aquí, se establece la frecuencia con la cual se asiste a la
terapia con psicólogo, la modalidad de abordaje familiar con los encuentros
pertinentes y el acercamiento a grupos de apoyo terapéutico para el adicto en
caso de ser necesarios. Es fundamental a nivel terapéutico abordar la
autovaloración personal, las afectaciones emocionales que llevan a los
problemas de autoestima y colaborar en
el control de los impulsos, entre otras cosas…
Apuntamos a generar un
ambiente cómodo y de adherencia para la persona en tratamiento que le propicie
las herramientas para avanzar en sus relaciones interpersonales, conformar
nuevos proyectos de vida donde se sienta autónomo y capaz y logremos cambios en
su vida social y de inserción sociolaboral. El camino de gratificación por
otros medios, donde los logros comienzan a aparecer, incentiva a la continuidad
del proceso de tratamiento, planteando que este no termina en la remisión de síntomas
o de un periodo de no consumo, sino que es parte de una forma diferente de vida
para el adicto y su entorno.
Lic.
Daniela Muñiz… Psicóloga
Clínica 098592791
sábado, 6 de agosto de 2016
Ansiedad sana y patológica: sentimientos al momento de conducir…
Ansiedad
sana y patológica: sentimientos al momento de conducir…
Comencemos por pensar la definición de ansiedad como una
reacción normal que tiene nuestro cuerpo, ante diferentes circunstancias de
exposición a cambios externos e internos, pero en momentos nuestros niveles de
ansiedad se disparan a un punto insano y dañino. Abordemos los problemas de
ansiedad que afectan puntualmente a la hora de querer aprender a conducir, al
momento de tener que salir a la calle o a quienes conducen bajo el efecto del nerviosismo
siendo un riesgo propio y para otros.
Lic. Daniela Muñiz González
Psicóloga Clínica CJP 104320
Atención Clínica: Avda. Artigas 569 Las Piedras.
098592791
Mail: licdanielamuniz@gmail.com
Como decíamos anteriormente la
ansiedad es una reacción que se da en todas las personas, la pensamos entonces
como necesaria y es parte de otras emociones con las que vivimos a diario, como
puede ser la angustia, el miedo o preocupaciones…. Así vamos comprendiendo que
tener estos sentimientos estará vinculado a lo que sentimos por nuestras
experiencias de vida y nuestra historia.
Al sentir ansiedad intentamos
alejarnos de nuestra exposición a lo que lo provoca, generando la imposibilidad
de hacer determinadas cosas, entre ellas conducir. Pero no es siempre esta
conducta es garantía de acabar con nuestra ansiedad,, así es necesario
comprender el origen de la misma, mucho más profundo y personal.
Nos referimos puntualmente al
estado de ansiedad que se genera en la conducción vehicular como temática
compleja, considerando que incide en la vida de las personas y que tiene que
ser comprendido por profesionales en un ambiente de contención clínica y
consulta psicológica. Intentemos diferenciar
los niveles de ansiedad para comprender qué hacer, considerando las situaciones
que dan paso al inicio de este trastorno….
Lo primero que
planteamos es poder diferenciar el nivel de la ansiedad, porque sentir miedo o
tensión es algo habitual en varias situaciones nuevas, incluso al comenzar a
manejar un vehículo, lo cual no tiene por qué terminar en un episodio de
ansiedad que la persona no pueda controlar. Ahora, si este nivel de ansiedad
llega a un nerviosismo generalizado de agitación corporal y síntomas físicos,
es importante tener otra mirada de las cosas para tratar lo que provoca este
estado.
Pensamos estar
frente a un problema cuando las emociones y entre ellas la ansiedad, se sucede en
situaciones en que no podemos adecuar nuestro comportamiento y los síntomas
físicos aparecen. En el momento se considera que la exigencia o la exposición a
lo que nos genera el miedo, en este caso la conducción, es la manera de superar
el temor y los síntomas, cuando lo que estamos haciendo, es no aceptando la
ansiedad como componente de nuestros sentimientos. La falta de aceptación se
convierte en un obstáculo para nuestro comportamiento porque generamos
respuestas que continúan activando nuestra ansiedad y por tanto aumentando
nuestro temor y sintomatología. Nuestro pensamiento se encuentra acelerado y
así nuestro cuerpo se tensiona, la respiración se acelera y comienza la
agitación, aumentando poco a poco nuestra emoción negativa, y el monto de
ansiedad.
Tenemos así una
respuesta orgánica y todo un comportamiento físico que es lo que se expone,
dejándonos la idea que son los elementos del cuerpo que tenemos que poder
controlar, cuando la raíz de la situación de ansiedad se ha ocasionado en
registros más profundos de nuestra personalidad, es decir, de nuestra manera de
pensar, sentir y ser.
La apertura de un
espacio de consulta clínica, contención y análisis es una propuesta de abordaje
donde viabilizamos por medio de la palabra como conductor de nuestros sentimientos,
para realizar el camino inverso de nuestros puntos de ansiedad.
Proponemos la
apertura de un espacio de comprensión y análisis para la orientación en
situaciones de ansiedad, la solicitud de acompañamiento psicológico como
espacio de sostén….
Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga Clínica
CJP 104320
098592791
licdanielamuniz@gmail.com
lunes, 16 de mayo de 2016
Fibromialgia y tratamiento psicológico:
El objetivo de este corto artículo es hacer una aproximación a una de las
enfermedades que estamos recibiendo cada vez con más frecuencia en la clínica y
es la Fibromialgia. Porque ubicados como psicólogos clínicos con un encuadre de
trabajo psicoanalítico, sabemos que tenemos en marcha una herramienta eficaz en
el tratamiento de esta enfermedad de tan difícil remisión.
Esta enfermedad ha ido adquiriendo importancia
últimamente, si bien la medicina aùn no describe claramente su etiología, la
podemos describir como un dolor crónico y generalizado de todo el cuerpo, es un
dolor continuo, que se acompaña además de palpación, fatiga y alteraciones en
el sueño. Los pacientes sienten rigidez en sus extremidades, dolores de cabeza
recurrentes, y se presenta con la depresión y ansiedad.
Estamos frente a una dolencia
invalidante, de origen aun estudiado pero que sabemos que por medio del
discurso como técnica psicoanalítica podemos elaborar los elementos
inconscientes que tiene detrás. Son coincidentes en estos pacientes las situaciones
traumáticas y elementos psicoemocionales de sufrimiento no elaborados.
Se plantea un abordaje
coordinado de la Fibromialgia donde podamos hacer consciente al paciente de su
enfermedad, comenzar un tratamiento
farmacológico, la realización de ejercicio físico y el tratamiento psicológico
en un proceso terapèutico. La clínica psicoanalítica nos da las herramientas
para elaborar elementos no presentes en la conciencia de quienes sufren esta
enfermedad pero que sin están relacionados con la elaboración de una sintomatología
paralizante, dolorosa y de sufrimiento constante. La creación de un espacio de contención,
de escucha y acompañamiento nos posibilita una manera de hacer frente a esta
complicada conformación psíquica, física y emocional como lo es la Fibromialgia…
Lic. Daniela Muñiz
Psicòloga Clìnica
098592791
lunes, 29 de septiembre de 2014
Comunicación entre padres e hijos…
El diálogo, la comunicación y el intercambio es fundamental
en todas las relaciones humanas e interpersonales, pero más aún entre la
familia. Hablar con otro tiene como impulso lo que sentimos, entre otras cosas.
Establecer contacto con los demás, nos permite recibir y dar información,
nos permite expresarnos, comprender qué sentimos comunicar nuestros
pensamientos e ideas y también decodificar quienes somos, por eso es tan
importante en la etapa infantil. Nos vinculamos con nuestros niños a través del
afecto y la empatía.
La comunicación en la familia es parte del compañerismo, del
intercambio y de la preocupación por cada miembro de ella, refleja un ambiente
de unión y afecto. Cuando hablamos de la infancia, saber que la comunicación
entre padres e hijos está presente nos permite también pensar en un respeto
mutuo y en los valores que se están sosteniendo, para establecer las bases solidas
de buenas relaciones intrafamiliares que el niño llevara como modelo a las
relaciones por fuera de su hogar.
Hasta aquí rescatamos lo importante de las comunicaciones y
el intercambio pero no dejamos de decir que no es tarea fácil, los consejos
diarios, muchas veces establecer normas donde los hijos no están de acuerdo,
tiene que ser parte de las dificultades pero no imposibilitar la conformación
de un clima adecuado de fácil comunicación y respeto. Los padres introducen en
el seno familiar los mecanismos de base que nos sirvan para que la comunicación
sea necesaria, fluida y disfrutable, para lo cual saber escuchar, dar espacio
de expresión y sobre todo comprender a su hijo es el desafío. Así facilitar la confianza
entre los miembros del grupo familiar, y sobre todo aprender juntos que
compartir y apoyarse son los momentos que hacen a los lazos de amor…
Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga
CJP 104320
098592791 / 094947244
viernes, 30 de mayo de 2014
¿Por qué es importante la lectura de cuentos????
Leer un cuento es una actividad sencilla y divertida,
que además les gusta mucho a los niños y que nos ayuda en varias cosas en el
desarrollo.
Tanto educadoras, maestras, padres y todos quienes
estamos con niños tenemos que saber que la lectura es fundamental para potenciar
su desarrollo y además nos acerca al niño y disfrutamos juntos.
Si leemos desde chiquitos les enseñamos las ganas por
estudiar, sabrán de forma más fácil encontrar el camino para la lectura cuando
tengan que aprender ellos mismos.
Queremos que cada niño tenga a los libros como sus
compañeros para pensar, aprender y comunicarse.
BENEFICIOS DE LOS CUENTOS:
Leyendo llevamos adelante el desarrollo tanto
intelectual y de comprensión del niño como emocional y de relacionamiento.
Los cuentos, historia y fábulas:
- Aumentan el interés
del niño por la lectura y el dibujo y así después por el aprendizaje todo.
-
Ayuda desarrollar su capacidad para comprender y
pensar.
-
Fomenta el desarrollo de su lenguaje y ayuda a que su
vocabulario sea más amplio.
-
Mejora su concentración
-
Ayuda a desarrollar la memoria
-
El niño disfruta , comparte y entiende mensaje por
medio de la historia que se le cuenta
-
Con las historias encontramos soluciones a los
problemas y ellos se explican las cosas que quieren saber.
-
Aumenta su autoestima
-
Aprenden a escuchar y a atender.
-
Potencian el diálogo y comparten con compañeros o con
el adulto.
- Se sienten bien de que
alguien quiera hacer algo para ellos.
Recordemos que los niños que son muy chiquitos todavía
no diferencian que es un cuento y que es real, por lo que cada historia es una
herramienta que tenemos para explicarles cosas de nuestra familia, de la casa, de
lo que pregunten, de lo que tenemos que enseñar a cada edad y los personales
del cuento son nuestros amigos para trasmitir el mensaje…
Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga
sábado, 29 de marzo de 2014
Período de Adaptación en los centros de educación inicial...
¿A qué
referimos con la adaptación al jardín?
La adaptación al centro de educación inicial es un proceso paulatino que comienza con la llegada del niño al jardín maternal o de infantes.
El Jardín Maternal o de Infantes, suele ser el
primer lugar que tiene el niño por fuera de su familia, generalmente es donde
se da la separación de los padres por primera vez y por eso es importante
adaptar al niño y adaptarnos a él.
Cada niño tiene su manera de sentir, de vivir
la llegada al jardín y tiene una realidad familiar y social, por lo tanto no
podemos establecer los tiempos de antemano con cada uno de ellos.
El período de adaptación es un momento lleno
de emociones para los niños, de miedos de ansiedades y de ganas, es un proceso
que se da en forma gradual y que no será lineal puede tener avances y
retrocesos, así que tanto maestras como familia a tener paciencia y solo
acompañar al niño sin sentir que todo se desvanece si en algún momento el niño
no quiere ir, no se siente a gusto, todo se establecerá con mayor o menos
tiempo para cada niño.
Período
de adaptación;
Se realiza porque es algo totalmente nuevo
para el niño y se da en sus primeros momentos, meses o años de vida, en un
momento donde le niño necesita sentir que todo está bien y que tiene todo bajo control.
Se trabaja desde el lugar en ir desprendiendo poco a poco al niño de sus
padres, de sus cuidadores y de su ambiente más próximo para que pueda quedarse
con la maestra y/o educadora, con sus compañeros y en un lugar que no es su
casa.
Poco a poco el niño va encontrando un lugar
donde desarrollar su juego, donde conoce amigos, de su edad, se relaciona con
otros niños y con otros adultos, crece acompañado, comparte y disfruta.
Es fundamental darle tiempo para eso, sin
presionarlo sino brindándole confianza y apoyando sus cambios y crecimiento. Así
que también tiene que ver mucho con los sentimientos de los papás, la
adaptación es del niño y también de toda la familia.
El comienzo del jardín es un desprendimiento
para el niño de sus cosas más conocidas y cotidianas, sus padres o cuidadores,
su lugar, su hogar y sus cosas. Es dejarlo por un período de tiempo a cuidado
de un extraño todavía para él y en un lugar nuevo. El mundo cambia totalmente
para el niño y para la familia a partir de los primeros desprendimientos. Los
padres disponen de otros tiempos y también de otras opiniones en cuanto al
cuidado y crecimiento de su hijo/a.
Lo primero y fundamental es que tengamos
confianza de donde estará nuestro niño y también de las personas que estarán a
cargo de él o ella.
Porque si tenemos la tranquilidad que nuestro
hijo estará cuidado, bien estimulado, que será comprendido y que estará en un
espacio seguro, podremos continuar nuestra vida en ese rato, así como sentirnos
a gustos por nuestro rol como padres o encargados de ese niño.
Modalidad
de adaptación:
Depende del jardín.
Consiste en la primera semana de concurrencia.
Se realiza la entrada del niño al centro
acompañado del adulto para que confíe donde quedará, se le da a conocer el
lugar, ingresando a la hora que lo realizará luego. Luego que conocen el lugar
y a las personas que trabajan en él, se arma una dinámica de presentación que
depende de cada educadora. Comenzamos con un tiempo no mayor a la hora de
duración.
Pasado estos días se va extendiendo el tiempo
hasta llegar a cubrir el horario normal en el que asistirá el niño.
La maestra y educadora serán las encargadas de
establecer este funcionamiento de la institución, trasmitir tranquilidad, guiar
a los padres en el funcionamiento y crear un buen relacionamiento con cada uno
de los niños y las familias.
Es importante aclarar que una cosa es lo
dispuesto por el lugar y la forma más adecuada para la adaptación del niño y
otra cosa es cada niño, porque el periodo de adaptación es singular, puede
durar más o menos jornadas establecidas, así la educadora será la encargada de
ver cada situación y supervisar cada proceso, poder comunicar a los otros
técnicos y a la familia si existe algún problema.
Y recordar que la adaptación involucra a
todos: docentes, equipo técnico del lugar, niños, familia e institución. Cada
chico es único y diferente del resto.
¿Qué
genera en el niño y la familia, esta etapa?
Ansiedades: tanto en los niños
como en los adultos están pendientes de cómo será y están con ganas de tener ya
las cosas establecidas y resueltas.
Inseguridades: Suele pasar que a
menor edad del bebé o niño, mayores inseguridades, en cuanto a si será bien
cuidado, comprendido, asistido y principalmente no dañado.
Entusiasmo: las ganas de estar en
un lugar con amigos y para la familia de verlo crecer, disfrutar y compartir.
Crecimiento: Tanto los niños como
las familias enfrentan un periodo donde crecen, los niños desde todos los
aspectos, maduran, crecen emocionalmente y también en su desarrollo y las
familias maduran en cuanto a la relación con ese niño que esta siendo cada vez
más grande e independiente.
Enojo: muchas veces el niño esta desconforme
por lo menos al principio de estar ahí, no quiere cambiar su rutina, alejarse
de su familia y se enoja, llora, grita o se cohíbe.
¿Cuándo
un niño está adaptado al jardín"?
- Cuando poco a poco el niño baja su llanto y
angustia. No será de un día para el otro pero vemos que no rechaza el lugar ni
quienes están a su cuidado.
-Logra distanciarse de su madre y familia con
la seguridad que volverán por él.
-Cuando el niño acepta quedarse, comprende que
es una decisión de sus adultos responsables y que no tiene nada que temer.
-Cuando se lo ve tranquilo, integrado y
disfrutando de las actividades que se le ofrecen.
-Cuando se lo nota distendido y continúa con
su correcta alimentación y descanso pautados.
-No esta ansioso ni al momento de la entrada
ni previo a la salida
-Cuando observamos la presencia de una
sonrisa, sin exceso de ansiedad.
Este trabajo pretende dar herramientas a cada familia sobre este período tan importante en la vida de cada niño... frente a cualquier duda o consulta estamos a las órdenes!
Lic. Daniela Muñiz
Psicóloga
098592791 / 094947244
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
